Y yo la dije a mi amiga: hemos prostituido los "te quiero". No sé si ella se ofendió, no me refería a ella. A ella la quiero. De verdad. Y sé que ella me quiere. También de verdad. Me refería a aquellas personas que pasan de ti todo el año y, de repente, te escriben por whatsapp (o por cualquier otro medio) ya sea en tu cumpleaños, en navidad/año nuevo o por que necesitan algo. Y lo sueltan. Como si fuera nada. Te quiero. Es curioso como una expresión que significa tanto ha llegado hasta ese punto.
También están los que entran en pánico al oírlo/leerlo. Para mi "te quiero" significa mucho, pero no lo significa todo. Querer no es amar. Es querer.
Yo soy de las que quieren y lo dicen, mucho. Muchísimo. Me gusta mirar a los ojos a alguien después de que haya hecho algo "tan suyo" y decírselo. Me gusta llamar a una amiga de la que me he acordado mientras caminaba hacia algún lugar, da igual cuál, y decírselo en cuanto oigo un "si?". Pero viendo con que facilidad lo pone la gente para finalizar sus mensajes, creo que, en realidad, soy una estrecha del "te quiero".
Creo que el problema está en la concepción de la amistad que tiene la gente. Yo sé que los amigos, los de verdad, se cuentan con una mano y sobran dedos. Sé quién es mi colega, con quién pegarme una buena farra y a quién he cogido cariño porque es muy majo. Y, por supuesto, sé a quién quiero. Y no es a ti. Feliz Navidad para ti también!
...palabra de becaria.
